Cada año, nuestra actividad genera información sobre las personas que participan en nuestros proyectos, los resultados de la formación, la evolución de nuestro equipo, el consumo de recursos o el funcionamiento de nuestros sistemas de gestión.
Reunir esos datos nos permite dimensionar lo que hacemos, pero su verdadero valor aparece cuando los relacionamos y nos ayudan a comprender mejor el impacto social, ambiental y de gobernanza que genera nuestra actividad.
Con esa mirada hemos elaborado la Memoria de Sostenibilidad 2025 de Femxa, que recoge los principales indicadores del ejercicio y nos ofrece una visión conjunta de nuestro desempeño en sostenibilidad. Los resultados reflejan ámbitos en los que contamos con una trayectoria consolidada y otros cuya evolución requiere contexto para comprender qué está ocurriendo y qué lectura podemos hacer de los datos.
En este ejercicio, la formación ocupa un lugar central porque constituye nuestra principal contribución social, aunque entender el impacto de Femxa exige incorporar también lo que ocurre dentro de la organización, cómo gestionamos los recursos y qué mecanismos sostienen una gestión ética y responsable. Son las tres dimensiones ESG que estructuran la Memoria y que, observadas de forma conjunta, permiten entender cómo evoluciona nuestra actividad.
Precisamente esa idea de evolución adquiere un significado distinto en esta segunda edición. La Memoria correspondiente a 2024 nos permitió ordenar y documentar de forma estructurada un trabajo que Femxa llevaba años desarrollando y, con los datos de 2025, empezamos a disponer de una referencia que permite observar determinados indicadores entre ambos ejercicios y contextualizar mejor sus resultados.

Qué nos dicen los datos de la Memoria de Sostenibilidad 2025
Durante 2025, más de 58.700 personas participaron en planes de formación de oferta y más de 46.000 finalizaron la formación y obtuvieron un diploma, mientras que la satisfacción media alcanzó un 8,6 sobre 10 y la valoración de la formación por su contribución al acceso al empleo se situó en un 8,3 sobre 10.
Estos resultados aportan información sobre distintas partes del recorrido formativo y enriquecen una visión de la formación que en Femxa siempre ha estado vinculada con las necesidades profesionales de las personas y con la realidad del mercado laboral. El alcance de los proyectos se completa así con información sobre finalización, satisfacción y valoración de la contribución de la formación al empleo, lo que aporta una perspectiva más amplia sobre la experiencia de las personas participantes.
Esa perspectiva se nutre también de la relación con nuestros grupos de interés, ya que trabajar cerca de sectores, territorios y perfiles profesionales diferentes nos permite conocer cómo evolucionan las necesidades de cualificación al mismo tiempo que cambian las ocupaciones, la tecnología y las formas de trabajar.
Esa conexión con el entorno forma parte de nuestra manera de diseñar y desarrollar formación y explica por qué el impacto social ocupa un lugar central en nuestra visión de la sostenibilidad.
La conexión entre formación y desarrollo llega también al propio equipo de Femxa. En 2025 impartimos 3.500 horas de formación interna frente a las 3.200 de 2024, un incremento del 9,4 % que acompaña los cambios en proyectos, sistemas y formas de trabajo. A este aprendizaje se suman el trabajo en igualdad, conciliación, bienestar y escucha, ámbitos que forman parte de la dimensión social, donde la experiencia de las personas que integran la organización influye directamente en cómo trabajamos y en la calidad con la que desarrollamos nuestra actividad.

Una evolución que empieza a verse en los datos
Al ampliar la mirada hacia el conjunto de la organización, las comparaciones entre ejercicios permiten identificar comportamientos diferentes según el ámbito analizado y entender mejor qué hay detrás de cada resultado. En materia ambiental, por ejemplo, durante 2025 las copias impresas se redujeron un 14,9 % respecto a 2024, mientras que otros consumos evolucionaron de forma distinta en un ejercicio en el que también cambiaron la actividad y el uso de las instalaciones.
A esa información se suma la huella de carbono verificada correspondiente a 2024, que aporta una referencia sobre nuestro desempeño ambiental dentro de un seguimiento que incluye consumos, residuos y medidas de eficiencia. La evolución de estos indicadores adquiere especial interés cuando se analiza en su contexto, porque permite relacionar los resultados con los cambios que se producen en la actividad y evitar interpretaciones aisladas de una cifra.
La misma necesidad de contexto se traslada a la gobernanza, donde los sistemas de gestión, las auditorías, el Código Ético, el Compliance y los mecanismos de supervisión permiten conocer cómo se aplican los compromisos en los procesos de la organización y cómo se realiza su seguimiento. Durante 2025 mantuvimos los sistemas certificados de calidad, gestión ambiental, seguridad y salud laboral, seguridad de la información y Compliance penal, junto con el Sello EFQM 600+, dentro de una estructura que aporta criterios comunes a una actividad cada vez más diversa.
Y es precisamente al relacionar estas dimensiones cuando los criterios ESG adquieren sentido dentro de la Memoria. El impacto generado a través de la formación, la experiencia de nuestro equipo, la gestión de los recursos y los mecanismos que respaldan una actuación responsable forman parte de una misma visión de la sostenibilidad, que se enmarca también en nuestra adhesión al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y en los ODS directamente vinculados con nuestra actividad, como la educación de calidad, la igualdad de género y la acción por el clima.
Con dos ejercicios publicados, esa visión empieza a apoyarse también en una perspectiva temporal que permite reconocer avances, interpretar variaciones y aportar contexto allí donde los resultados responden a realidades distintas. La Memoria de Sostenibilidad 2025 reúne esa información y ofrece una visión contrastable de nuestro impacto social, ambiental y de gobernanza, manteniendo el compromiso de transparencia con nuestros grupos de interés.

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